Los votantes del estado de Virginia elegirán hoy a su gobernador en una elección muy ajustada que se considera como una gran prueba para el proyecto político del presidente estadounidense, Joe Biden.
Los comicios en Virginia serán los más seguidos en una jornada electoral que también incluye la elección del gobernador de Nueva Jersey y de los alcaldes de Nueva York, Boston, Miami y Nueva Orleáns, entre otras 40 ciudades de Estados Unidos.
Indicador de la salud de los partidos para las elecciones legislativas de mitad de mandato del próximo año, la carrera en Virginia entre el antiguo gobernador demócrata Terry McAuliffe y el magnate republicano Glenn Youngkin se estrechó en las últimas semanas, indicó Télam.
«El resultado de esta carrera dependerá de la participación», dijo McAuliffe en un correo enviado ayer a última hora a sus votantes.
«Los republicanos están enfervorizados para escoger a su tipo y ahora, con Donald Trump animando a su base de extremistas de extrema derecha en la víspera de las elecciones, Glenn Youngkin sabe seguro que tendrá un fuerte resultado mañana», añadió.
Una victoria de McAuliffe reavivaría las aspiraciones de los demócratas en Washington de impulsar los paquetes de bienestar social e infraestructura, pilares de la estrategia de Biden para transformar la economía.
Por contra, los moderados del partido verían una derrota en Virginia como una advertencia del electorado para suavizar el histórico plan de gasto del presidente, que el mandatario ya tuvo que recortar de 3 billones de dólares a 1,75 billones.
En el bando republicano, una derrota de Youngkin podría hacer replantear la fidelidad hasta ahora indiscutible al expresidente Trump, que perdió Virginia por 10 puntos al ser derrotado por Biden en las elecciones de noviembre de 2020.
En su intento para volver a la oficina que ocupaba hace cuatro años, McAuliffe debe imponerse a la habitual tendencia del partido presidencial de encajar derrotas durante el primer mandato.


