Foto de archivo.
Se trata de Miguel Alejandro Vargas Nehuén, quien llegó desde Chile esta miércoles tras un juicio de extradición. El violento crimen de la joven ocurrió en Esquel.
Miguel Alejandro Vargas Nehuén, hallado culpable del femicidio de Ana Alicia Calfín, fue trasladado desde Chile a Esquel y este jueves se realizó la audiencia de cesura de pena. La Fiscalía pidió que se le imponga prisión perpetua y que permanezca en un centro de alta seguridad hasta que la sentencia quede firme.
Durante la audiencia, la fiscal Rafaella Riccono recordó que Vargas Nehuén fue declarado culpable por un jurado popular en abril pasado y que, tras el veredicto, se fugó de su arresto domiciliario cruzando de manera ilegal hacia Chile. Allí permaneció oculto hasta ser capturado en mayo, gracias a un operativo coordinado entre la Fiscalía, la DPI, la Interpol y la policía de investigaciones chilena.
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La defensa no se opuso a la pena solicitada por la Fiscalía, dado que es la única prevista por la ley para este tipo de delitos, aunque reclamó que el imputado permanezca en Esquel para poder entrevistarse con su abogado particular. Respecto al alojamiento en un centro de alta seguridad, planteó que bastaría con una comisaría común.
Otro de los puntos tratados fue el pedido de la Fiscalía para que se restituya a los hijos de Ana Calfín la vivienda en la que ocurrió el crimen. La defensa señaló que esa cuestión deberá resolverse en el fuero civil, aunque no se opuso a la entrega de la llave que había quedado en poder de Vargas como depositario judicial.
La sentencia integral será dada a conocer el próximo 28 de agosto por el juez técnico, quien definirá tanto la pena como las disposiciones vinculadas a la vivienda de la víctima. El caso mantiene un fuerte impacto en Esquel y en toda la provincia por la violencia ejercida y las circunstancias que rodearon el crimen.


