El Gobierno nacional aceleró el plan de privatizaciones con el objetivo de sumar unos US$2000 millones a las reservas antes de fin de año. La estrategia incluye la venta de acciones y concesiones de empresas estatales, en un proceso que busca atraer inversiones y fortalecer la posición financiera del país.
El ministro de Economía, Luis Caputo, aseguró que los ingresos provenientes de estas operaciones serán clave para dar certidumbre a los mercados sobre el cumplimiento de la deuda. Además, el Ejecutivo apuesta a que esta política contribuya a reducir el riesgo país, que aún se mantiene por encima de los 500 puntos.
Durante abril se registraron avances significativos, como la recepción de ofertas por la controlante de Transener y el progreso administrativo hacia las licitaciones de Aysa y el Belgrano Cargas. En conjunto, estas iniciativas representan una parte central del programa de desinversión impulsado por la gestión de Javier Milei.
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El informe presentado por el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, ante el Congreso confirmó que el Gobierno mantiene abierta la posibilidad de privatizar otras კომპანი́as, incluida Aerolíneas Argentinas. También adelantó que se analiza destinar el 10% de lo recaudado a inversiones en defensa.
En el sector energético, el foco está puesto en Enarsa, donde el plan oficial apunta a dividir y vender distintas unidades de negocio. La reciente oferta por Citelec marca un paso clave en este proceso, mientras el Estado reduce progresivamente su participación en actividades vinculadas al gas y la electricidad.
Por otro lado, avanzan los procesos de privatización de Aysa, Intercargo y el Belgrano Cargas, este último bajo un esquema de concesiones separadas. Con estos movimientos, el Gobierno busca consolidar un esquema de mayor participación privada en sectores estratégicos de la economía.
FUENTE: TN.
IMÁGEN: Presidencia.


