El Gobierno nacional trabaja en una estrategia para llevar el pliego de Ariel Lijo al Senado el 20 de febrero, mientras al mismo tiempo planea designar por decreto a Manuel García-Mansilla en la Corte Suprema. El Ejecutivo considera que Lijo cuenta con los votos necesarios para ser nombrado en el máximo tribunal, pero enfrenta la falta de las firmas necesarias para emitir un dictamen sobre su candidatura en la comisión correspondiente.
Para evitar un rechazo en la Cámara Alta, la Casa Rosada busca llegar a un acuerdo con la oposición. En caso de no conseguirlo, el oficialismo está dispuesto a avanzar con la designación de García-Mansilla mediante un decreto. En este contexto, se convocaron sesiones extraordinarias hasta el 21 de febrero para aprovechar una semana de receso legislativo y evitar la intervención del Congreso antes del 1 de marzo.
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Según fuentes del Gobierno, ya se cuenta con un borrador de la medida de designación de García-Mansilla, respaldado por argumentos jurídicos que refuerzan la acción. La revisión del borrador estuvo a cargo de la Secretaria de Planeamiento Estratégico, María Ibarzabal, bajo la supervisión del asesor Santiago Caputo. El viceministro de Justicia, Sebastián Amerio, lidera las negociaciones por parte del Gobierno, mientras mantiene contacto con el ministro de Justicia bonaerense, Martín Mena.
A pesar de los desafíos, el oficialismo mantiene la intención de impulsar la ampliación de la Corte Suprema, la cual es parte de la reforma judicial que se busca tratar en el Congreso. Además de Lijo y García-Mansilla, el Ejecutivo ya tiene en mente otro candidato para la Corte: el exjuez federal Ricardo Rojas. Rojas es conocido por su libro “La inflación como delito”, el cual inspiró el proyecto de Javier Milei para penalizar a los funcionarios que permitan la emisión monetaria.
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En paralelo, el Gobierno también trabaja en otros frentes relacionados con la renovación de jueces federales y la selección del reemplazante de Eduardo Casal en la Procuración General de la Nación. Sin embargo, aún no se ha presentado formalmente el dictamen de Lijo en la comisión de Acuerdos del Senado, lo cual es necesario para avanzar en su designación. El oficialismo tendrá que asegurar los dos tercios de los votos en el Senado para aprobar el pliego de Lijo.
La Casa Rosada asegura que la ampliación de la Corte Suprema será llevada a cabo antes de la apertura de las sesiones ordinarias del 1 de marzo. Actualmente, la Corte cuenta con solo tres miembros tras la salida de Juan Carlos Maqueda, quien llegó a la edad límite de 75 años. Desde el Ejecutivo afirman que la Corte funcionará con cinco miembros en 2025, y que se agotarán todas las vías posibles para concretar este objetivo.
Fuente: TN.


