El Gobierno nacional enfrenta una nueva licitación de deuda en la que intentará captar al menos US$300 millones en el mercado local, con el objetivo de cubrir vencimientos en moneda extranjera y sostener su programa financiero.
Para lograrlo, el Tesoro ofrecerá dos bonos en dólares: uno con vencimiento en 2027 (AO27), ya utilizado en colocaciones anteriores, y otro nuevo instrumento que expira en octubre de 2028 (AO28), con el que buscará extender los plazos más allá del actual mandato presidencial.
Ambos títulos pagarán una tasa del 6% anual con intereses mensuales y tendrán un tope global de emisión de hasta US$2000 millones. En esta subasta, el Gobierno podría obtener hasta US$500 millones si se completa la colocación prevista en dos tramos.
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Analistas del mercado consideran que esta licitación será clave para medir la confianza de los inversores. “Se trata de un experimento interesante para testear el apetito del mercado doméstico por extender duration”, señalaron desde la consultora PPI.
El nuevo bono a 2028 incorpora además el llamado “riesgo de reversión”, vinculado a posibles cambios en la política económica tras las elecciones de 2027. “Permitirá a los inversores poner precio a ese riesgo”, explicó el economista Gustavo Araujo.
En paralelo, el Tesoro también buscará renovar vencimientos en pesos por unos $8 billones, en una estrategia integral que apunta a fortalecer el financiamiento local y reducir la dependencia del mercado internacional en un contexto de alta volatilidad.
Fuente: TN.


