El Sector Público Nacional registró en febrero un superávit primario de $1,4 billones y un superávit financiero de $144.421 millones, según informó el Ministerio de Economía. El resultado positivo se alcanzó en un contexto de caída de los ingresos provenientes de impuestos y de la seguridad social.
Las cuentas públicas se mantuvieron en terreno favorable gracias a un fuerte ajuste del gasto y al incremento de recursos no tributarios. Entre ellos se destacaron las rentas de la propiedad, que incluyen ganancias de fondos, bancos y empresas estatales.
También contribuyó el rubro “otros ingresos no tributarios”, que junto con las rentas de la propiedad aportó más de $850.000 millones al resultado fiscal. Sin esos recursos extraordinarios, el balance financiero habría sido deficitario.
MIRÁ TAMBIÉN: Condenaron a más de 23 años de prisión al joven que mató a Kim Gómez
El desempeño fiscal refleja la estrategia del Gobierno de priorizar el equilibrio de las cuentas públicas como eje de su política económica, aun en un escenario de menor actividad y recaudación.
El superávit primario —que no contempla el pago de intereses de la deuda— es considerado una señal clave para los mercados y organismos internacionales, ya que indica capacidad de financiamiento sin recurrir a endeudamiento adicional.
No obstante, analistas advierten que la sostenibilidad de estos resultados dependerá de la evolución de la recaudación y del crecimiento económico en los próximos meses.
Fuente: Ámbito Financiero.


