En medio de un clima de creciente tensión, el Gobierno nacional vive a una situación delicada con el inminente veto a la Ley de Financiamiento Universitario, justo cuando se espera una masiva movilización de la comunidad universitaria en las inmediaciones del Congreso. Aunque el Ejecutivo reconoce que el reclamo de los universitarios es legítimo, argumenta que no tiene los fondos para sostener las demandas y se centra en la necesidad de mantener el equilibrio fiscal.
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Una alta fuente del gobierno libertario señaló que «el problema no es con las universidades, es con el Congreso», en clara alusión a la falta de respaldo parlamentario para proyectos sin suficiente sustento financiero. Si bien se espera que el PRO, en especial bajo el liderazgo de Mauricio Macri y Cristian Ritondo, se sume al respaldo del veto, no hubo confirmación pública de su postura.
El Ejecutivo planea anunciar oficialmente el veto a la ley el próximo jueves, justo antes del plazo límite, con el objetivo de evitar que se interprete como un intento de fomentar el conflicto. «No queríamos hacer nada que pareciera que buscábamos incentivar un conflicto», explicaron fuentes gubernamentales, refiriéndose a la decisión de vetar la ley en el último momento.
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El veto propuesto afectaría solo al 0,14% del PBI, lo que algunos consideran una cifra relativamente baja en comparación con otros gastos. Sin embargo, para el gobierno de Milei, el equilibrio fiscal es una prioridad innegociable, y cualquier ajuste debe discutirse en el marco del Presupuesto 2025.
Fuente: Noticias Argentinas.
Foto: Archivo.


