Pilo Santos, músico, luthier y docente de 52 años, guarda un tesoro único en Argentina: más de 160 guitarras eléctricas de fabricación nacional, algunas pertenecientes a intérpretes emblemáticos y otras elaboradas por los primeros fabricantes del país. Su mayor aspiración es abrir un museo temático para exhibir estas joyas al público.
Desde su taller, Santos restaura cada instrumento con meticuloso cuidado, combinando su oficio con su pasión por la música. Multinstrumentista autodidacta, domina desde la guitarra y el charango hasta la batería, los teclados y la armónica, lo que le permite animar presentaciones locales y compartir escenarios con músicos visitantes.
MIRÁ TAMBIÉN | Lali Espósito sorprende como dealer en “Verano Trippin”
Entre sus piezas más destacadas se encuentran una guitarra que perteneció al grupo uruguayo Los Iracundos, otra vinculada a La Cofradía de la Flor Solar y un instrumento de doble mástil que formó parte de los ensayos de Luis Alberto Spinetta. Santos también conserva ejemplares artesanales de los talleres de Emilio Cormillot y la familia Yakimczuk, pioneros en la producción de guitarras eléctricas en Argentina.
El luthier recuerda con emoción la visita de Jaime Torres, a quien acompañó en el escenario con un charango, y subraya su amor por la diversidad musical: “Más allá del género, hay dos tipos de música: la buena y la mala”, afirma, citando la máxima de Duke Ellington. Esta filosofía refleja su cuidado y respeto por cada guitarra de su colección.
MIRÁ TAMBIÉN | El tren nocturno de Bariloche vuelve con asado y música
Con la creación del museo como meta, Santos busca no solo preservar la historia de la guitarra eléctrica argentina, sino también fomentar la cultura musical en Tapalqué y acercar a la comunidad a un patrimonio que hasta ahora permaneció reservado al conocimiento de especialistas y aficionados.
Fuente: Clarín.


