La actividad es impulsada por la firma vinculada a la chacra La Loma del Aconquija, cuyo referente, Jorge Czerweni, destacó en diálogo con Radio 3 la magnitud del proceso.
En El Maitén, la producción de plantines de frutilla se consolida como una de las principales actividades económicas de la región. Actualmente, unos 160 trabajadores participan en la preparación de cerca de 20 millones de plantas que serán trasladadas a distintas provincias, principalmente a Tucumán, donde se desarrollará la etapa productiva.
La actividad es impulsada por la firma vinculada a la chacra La Loma del Aconquija, cuyo referente, Jorge Czerweni, destacó en diálogo con Radio 3 la magnitud del proceso: “Nuestra empresa se dedica a la producción de frutillas para distintos mercados del país. En la Patagonia hacemos los plantines que luego se trasladan a provincias como Tucumán, Santa Fe o Corrientes, donde se produce la fruta durante todo el año”.
El esquema productivo no solo abastece a mercados como Buenos Aires, Mendoza y Córdoba, sino que también genera un fuerte impacto en la economía local. Durante la temporada alta, la población del pueblo crece significativamente, dinamizando sectores como el comercio, la gastronomía y el alojamiento.
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“El impacto es muy grande porque somos varios viveros en la zona. En época de cosecha llega mucha gente y eso beneficia a todos: hospedajes, supermercados, restaurantes. Es una cadena que se activa en conjunto”, explicó Czerweni, al describir el efecto multiplicador de la actividad en una localidad de apenas 4.000 habitantes.
Sin embargo, uno de los principales desafíos es la falta de mano de obra local suficiente para cubrir la demanda. “Lamentablemente tenemos que traer gente de otras provincias como Salta o Tucumán, porque la gente del pueblo no alcanza. De a poco se van sumando trabajadores locales, pero todavía falta capacitación”, señaló el productor.
A pesar de las dificultades económicas del país, el sector ha logrado sostenerse en el tiempo. “La actividad se viene manteniendo, hemos pasado absolutamente todas las crisis desde los años 90. Nos adaptamos, diversificando entre mercado fresco e industria, incluso con exportaciones de fruta congelada”, concluyó Czerweni, destacando la resiliencia de una economía regional clave para la Patagonia.


