El nuevo ministro británico de Economía, Jeremy Hunt, reconoció este sábado que el plan fiscal presentado por su predecesor, Kwasi Kwarteng, hace tres semanas contenía “errores” que serán subsanados en una nueva versión que él mismo anunciará el 31 de octubre.
Así lo expresó hoy, al día siguiente de llegar al cargo, durante una entrevista con la cadena Sky News. “Fue un error rebajar la tasa (del 45 % al 40 %) a los más ricos cuando íbamos a pedir decisiones difíciles en impuestos y gasto”, dijo en relación a la propuesta fiscal presentada por su predecesor, Kwasi Kwarteng, hace tres semanas.
De la misma forma, adelantó que el Ejecutivo encabezado por Liz Truss va a tener que adoptar medidas «duras» para equilibrar las cuentas, lo que implicará pedir a todos los ministerios que presenten planes de ahorro y renunciar a varios recortes de impuestos.
«El gasto no subirá tanto como la gente quiere, y habrá que buscar más ahorros, y tampoco tendremos las bajadas de impuestos que yo esperaba, por lo que habrá algunos que tendrán que subir. Esa es la realidad de la situación a la que nos enfrentamos», agregó.
«Un ministro de Finanzas no puede controlar los mercados, pero lo que puedo hacer es mostrar que podemos financiar nuestros proyectos sobre los impuestos y los gastos y esto necesitará decisiones muy difíciles», afirmó el flamante funcionario.
La primera ministra conservadora nombró ayer a Hunt en reemplazo de Kwarteng, destituido del cargo a menos de 40 días de su nombramiento en un contexto de crisis económica y financiera.
Hunt, exministro de Relaciones Exteriores y de Salud y cercano a Rishi Sunak (adversario de Truss en la campaña para convertirse en premier británico), debe hacerse cargo del presupuesto anunciado el 23 de septiembre por su predecesor y muy mal recibido por los mercados, buena parte del Partido Conservador y la población.
«La primera ministra reconoció (estos errores), por eso estoy aquí», afirmó y la respaldó al añadir que compartía las «bases» de su plan económico.
«Quiero ser sincero con la gente: tenemos que tomar decisiones difíciles, las últimas semanas fueron muy difíciles», insistió, en sus primeras declaraciones públicas como ministro de Finanzas citadas por la agencia de noticias AFP.
Truss, en el poder desde hace poco más de un mes, aceptó finalmente incrementar el impuesto de sociedades, una medida del gobierno anterior que estaba decidida a suprimir.
Hace dos semanas ya había renunciado a avanzar con una de sus medidas más cuestionadas: la abolición de la franja máxima impositiva (el 45%), para las rentas superiores a 150.000 libras (170.000 dólares) anuales.


