Dijo Slaby además «Desconocemos los motivos que condujeron a sus autores a cometer una nueva profanación de un signo sagrado, tan caro a los sentimientos de la grey católica, como al de todo ciudadano de buena voluntad que aspire a vivir en una sociedad de paz, sin violencia y con irrestricto respeto y tolerancia hacia todos los credos».
El obispo enérgico en su escrito remarcó «es nuestro deber formular un rotundo y categórico repudio a este nuevo agravio, que pone en peligro lo tan deseada PAZ SOCIAL. los pobladores y otras personas que viven en zona del Parque Nacional Los Alerces tienen derecho a la seguridad, individual y colectiva, que en este momento está siendo amenazada y pisoteada».
El prelado no dudó en criticar el accionar de los poderes del estado para esclarecer los hechos y se mostró molesto con el juez Guido Otranto porque no lo recibió en el juzgado Federal de Esquel «Confiamos en que las autoridades competentes procederán rápidamente a garantizar la seguridad de todos los pobladores y custodios de este Patrimonio de la humanidad, y realicen las investigaciones serias y eficaces, para determinar la responsabilidad de quien/ quienes, como autores o cómplices, han participado de la realización de tales hechos delictivos. La falta de verdad o la excesiva demora en hallarla, es también una injusticia» sentenció.





Asi estaba el monumento dos días antes del acto vandálico al que fue sometido luego de conocerse la ocupación de tierras de la Lof Palaiko Futalaufquen.


