El secretario de Defensa del Reino Unido, Wes Streeting, afirmó que Londres cuenta con capacidad militar para defender las Islas Malvinas ante un eventual ataque argentino y sostuvo que la Argentina no dispone actualmente de medios suficientes para tomar el archipiélago. Las declaraciones fueron realizadas en una entrevista con el diario británico The Sun y se conocieron en medio de un nuevo intercambio diplomático entre ambos países.
Streeting fue consultado sobre qué ocurriría si la Argentina intentara recuperar las islas por la fuerza y respondió que el Reino Unido enviaría tropas para defenderlas. El funcionario también cuestionó las declaraciones recientes del presidente Javier Milei sobre la soberanía del archipiélago y las medidas impulsadas por el Gobierno argentino contra empresas vinculadas con la explotación de recursos en la zona.
El secretario de Defensa británico sostuvo además que la principal amenaza estratégica para su país es Rusia y reclamó un incremento sostenido del presupuesto militar. Según Streeting, el Reino Unido enfrenta un escenario de mayor riesgo de guerra y necesita fortalecer sus capacidades de defensa ante las acciones de Moscú y los desafíos para la OTAN.
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Las declaraciones se produjeron pocos días después de que Milei planteara nuevamente el reclamo argentino por la soberanía de las Malvinas ante la Asamblea General de las Naciones Unidas. El Presidente definió al archipiélago como una causa nacional y reclamó que el Reino Unido retome las negociaciones para alcanzar una solución pacífica a la disputa. También cuestionó las actividades de exploración y explotación de hidrocarburos desarrolladas bajo autorización británica.
Desde el Gobierno argentino se sostiene que la cuestión de las Malvinas continúa siendo una disputa de soberanía pendiente y que la explotación unilateral de recursos en el área contradice las resoluciones de Naciones Unidas. Londres, por su parte, mantiene su posición de que las islas son un territorio británico de ultramar y defiende el derecho de sus habitantes a la autodeterminación.
El nuevo cruce se produce mientras aumentan las diferencias entre Buenos Aires y Londres por la actividad petrolera en el Atlántico Sur. El proyecto Sea Lion, ubicado al norte de las islas, se convirtió en uno de los principales puntos de conflicto, mientras el Gobierno argentino inició medidas contra empresas y personas vinculadas con las operaciones. Así, el reclamo histórico por la soberanía volvió a ocupar un lugar central en la agenda bilateral, aunque ambas partes mantienen posiciones contrapuestas sobre el estatus del archipiélago y la explotación de sus recursos.
Fuente: Baenegocios.


