El sacerdote español Jordi Bertomeu, enviado del Vaticano para investigar los abusos del disuelto Sodalicio de Vida Cristiana, pidió perdón este sábado a las comunidades afectadas en Perú durante una misa realizada en la localidad de Catacaos.
La ceremonia contó con la participación de los cardenales peruanos Carlos Castillo y Pedro Barreto, además de víctimas de la organización religiosa y representantes de la sociedad civil. Durante el acto, las autoridades eclesiásticas se arrodillaron frente a los afectados como gesto simbólico de perdón.
“Hoy estamos aquí para pedirles perdón en nombre de la Iglesia. Tendríamos que haber llegado hace 20 años”, expresó Bertomeu ante las familias perjudicadas por distintos abusos atribuidos al grupo fundado por Luis Fernando Figari.
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Entre las denuncias figuran abusos físicos, psicológicos, sexuales y económicos, además del despojo de unas 10.000 hectáreas de tierras pertenecientes a comunidades campesinas. El Vaticano ya recibió más de un centenar de denuncias y ordenó la disolución del Sodalicio y de otras organizaciones vinculadas.
Durante la homilía, Castillo sostuvo que la Iglesia no puede olvidar “la horrible experiencia” vivida por las víctimas y pidió avanzar en un camino de reconciliación y verdad. La congresista peruana Ruth Luque consideró que el pedido de perdón representa una “reparación simbólica”, aunque advirtió que todavía existe una deuda del Estado con las personas afectadas.
Los abusos del Sodalicio fueron expuestos públicamente en 2015 por los periodistas peruanos Pedro Salinas y Paola Ugaz en el libro Mitad monjes, mitad soldados, donde recopilaron testimonios de víctimas y revelaron el funcionamiento interno de la organización.
FUENTE: EFE.
IMÁGEN: EFE/ Paolo Aguilar.


