En el Día Mundial de la Vida Silvestre, advierten que más de 17 especies endémicas están en riesgo en Misiones y el Delta del Paraná, clave para la biodiversidad y la salud.
Cada 3 de marzo se conmemora el Día Mundial de la Vida Silvestre, una fecha proclamada por la Organización de las Naciones Unidas en homenaje a la firma de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas (CITES) en 1973. Este año, el eje está puesto en las plantas medicinales y aromáticas, fundamentales para la salud humana, la economía y el equilibrio ecológico.
VIDEOS | Tres series para entender la tensión en Medio Oriente
En Argentina, más de 17 especies endémicas monitoreadas en el sur de Misiones se encuentran al borde de la extinción. La Fundación Temaikèn impulsa programas de conservación junto a la Universidad Nacional de Misiones, el INTA, el IMiBio y el Jardín Botánico Carlos Thays para multiplicar ejemplares y restaurar hábitats críticos.
Entre las especies más amenazadas figuran Hedeoma teyucuarensis y Oxypetalum teyucuarense, microendémicas de la península de Teyú Cuaré. La primera posee usos medicinales como antiparasitario y aromatizante; la segunda resulta esencial como planta hospedera de mariposas específicas. La degradación de ambientes, los incendios y el avance productivo son factores determinantes en su retroceso.
MIRÁ TAMBIÉN | Cada 3 de marzo se celebra el Día Internacional del Escritor
El problema no se limita al nordeste. En el Delta del Paraná, donde se registran más de 700 especies vegetales y 567 de vertebrados, la presión por infraestructura, incendios y especies exóticas invasoras —como el lirio amarillo y la acacia negra— desplaza a la flora nativa. Los históricos “Montes Blancos”, bosques ribereños característicos, casi desaparecieron por urbanización y explotación productiva.
A nivel global, más del 20 % de las plantas medicinales y aromáticas están incluidas en la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza como amenazadas. Según datos difundidos por la CITES, entre el 70 % y el 95 % de la población de países en desarrollo depende de la medicina tradicional para la atención primaria. El desafío, advierten especialistas, es compatibilizar la demanda creciente con estrategias de uso sostenible y conservación colaborativa entre comunidades, científicos y Estados.
Fuente: Infobae.


