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“Entrenamos y queremos jugar, pero está prohibido y hay que obedecer”

Es el pensamiento de Pablo Sil, toda una referencia en la tarea formativa a través del fútbol. El responsable de “Bichitos Colorados”, además, se mostró crítico con los que vienen rompiendo todo tipo de reglas sanitarias, tanto en lo social como en lo deportivo.

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Bichitos Colorados entrenando con todos los protocolos

El entrenador también comentó que, ante la inactividad competitiva, acentuaron los trabajos en el predio ubicado en zona de chacras y reiniciaron las prácticas en un complejo cerrado, cumpliendo a rajatabla con todos los protocolos.

Durante la charla mantenida con el programa social y deportivo “Nada Personal”, que se emite todos los mediodías en Radio Sudaca 105.3 FM Comunitaria de Trelew, y que tiene su reiteración todas las noches a partir de las 22, el entrenador se mostró “muy disgustado con toda la gente que en distintos ámbitos de la sociedad trelewense vienen rompiendo todo tipo de reglas en materia sanitaria. Si bien cada uno es responsables de sus actos, lo que hacen, tarde o temprano, puede perjudicar a la gran mayoría de las personas que venimos soportando y con mucha paciencia, cada norma que se nos impuso desde marzo hasta la fecha”, remarcó.

Sil se autodenominó como “un hombre cien por cien futbolero, y si bien tanto yo, como mi señora Perla, tenemos nuestros trabajos particulares, igual este deporte nos permitió otro ingreso económico y, gracias a eso, juntos proyectar un espacio, para tener nuestro propio predio. Al lugar queremos ponerle techo, es una meta terrible, pero al menos queremos intentarlo. Amo el fútbol, arrastré a mi familia a esta locura, deposité dinero y sueños en un gran deseo, pero la situación extraordinaria que estamos viviendo, nos cambió las formas de actuar y las respetamos bajo todo punto de vista. Eso es innegociable, primero la salud y el juego llegará cuando tenga que llegar”, enfatizó.

“Estas últimas horas han sido de mucha limpieza y ahora solamente estamos esperando el agua de riego, que llega a través de los clásicos canales que existen en las chacras. El lugar está cada vez más forestado y para las prácticas nos hemos adaptado a los espacios para entrenar de manera individual, entre dos bien distanciados y hasta armar una cancha para fútbol tenis”, cuenta el técnico que también supo tener un extenso recorrido en el fútbol oficial, dirigiendo a planteles de distintos clubes de nuestra zona.

En la continuidad de la charla, se mostró “enormemente agradecido ante la enorme confianza que nos siguen depositando los padres de los chicos, ante un contexto muy complejo, donde la responsabilidad ha aumentado en todo sentido, pero ellos mandan a sus hijos sabiendo cómo nos comportamos. Los martes y jueves nos juntamos en La Ochava, para trabajar en cuatro turnos con 10 jugadores en cada uno de ellos y los miércoles los hacemos en el predio”, explicó.

Aclaró, además, que “es formidable ver cómo los chicos nos van enseñando a no olvidarnos qué hacer y qué no, porque ellos mismos nos remarcan cuando por ahí nos olvidamos de bajar del auto el alcohol en gel o algún barbijo. Cuesta a veces, seguro, pero ellos en muchas ocasiones son más responsables que los mayores”, expresó.

Por esto, Pablo Sil, apuntó “a cierta dirigencia política local que sigue permitiendo hacer algunas cosas, sin ningún tipo de criterio o siendo tan incoherentes, ya que no ven o no quieren ver la realidad. Existe una norma nacional y también provincial, pero acá en varias cosas van en otro sentido. Tenemos que respetar a nuestro jefe político de la ciudad, al responsable del área de Deportes, pero ellos también nos tienen que respetar, cuidarnos y protegernos, anteponiendo sus intereses personales o políticos”, subrayó.

Para el líder de “Bichitos Colorados”, “soy un simple ciudadano que no decide ni define nada, pero cumplo en todo lo que nos dice, pero, a la vez, vamos sabiendo que hay fútbol por todos lados, reuniones y otras cosas. A nosotros nos han invitado a jugar y obvio que nos encantaría, pero no se debe, no se puede porque está prohibido. Duele y quizás molesta, pero no hay otra. Ojalá que producto del desorden que hay en algunas casos no pase nada más adelante, pero si llega a pasar, que al menos pidan disculpas”, afirmó algo ofuscado. 

El presente, acota, “nos encuentra ganando tiempo, disfrutando de  entrenar, porque esto en los chicos se tiene que hace un hábito y hay que hacerles entender que no todo pasa por competir. Hoy la salud es la prioridad, que no da ni siquiera para un amistoso. Internamente buscaremos cómo premiar a los chicos y así tenerlos motivados”, mencionó.

Finalizando, el además dueño del revistero “Emanuel”, se refirió a los dos clásicos torneos que anualmente se llevan a cabo en el mundo infantil, por fuera del ámbito oficial: “entiendo que, tanto para Semillero como para El Aguante, el año ya está perdido, aunque al no haber hecho ninguna reunión, ni siquiera virtual, esto aún no es información oficial. Siempre dije que sin clases en las escuelas no hay fútbol. O sea, viendo que los chicos ya no volverán a sus escuelas, nosotros tampoco estamos en condiciones de hacer algo”, remató.