El vicepresidente del directorio de la Administradora de Península Valdés y presidente de la Cámara de Comercio, Industria y Servicios de Puerto Madryn, Santiago Arnoldi, advirtió sobre el fuerte impacto negativo que genera el conflicto por el acceso a los miradores del Área Natural Protegida, y aseguró que la situación perjudica seriamente la oferta turística de la región.
En diálogo con Radio 3, Arnoldi se refirió a la situación con respecto a los miradores de la Boca de la Caleta y La Pingüinera: «Seguimos un poco igual que al principio» e indicó que «el Ministerio (de Turismo) tomó la decisión de abrirlos unilateralmente, que era parte de la potestad que tenía».
Además, explicó que «como estábamos en feria judicial no podíamos avanzar con algunas cuestiones legales» y describió el escenario actual como un «juego del gato y el ratón», en el que los miradores son abiertos por las autoridades y luego cerrados nuevamente por la estancia propietaria de los campos. «La provincia abre a la mañana, y ellos cierran a la tarde los miradores; es decir, estamos en una situación ya compleja».
MIRÁ TAMBIÉN | Martín Sivak presenta «La llorería» en Puerto Madryn
El mes pasado, el Ministerio de Turismo y Áreas Protegidas de Chubut emitió una resolución oficial ordenando la habilitación inmediata y transitoria del acceso público a los miradores de Caleta Valdés y de la Pingüinera, ubicados en la reconocida Área Natural Protegida Península Valdés. Cabe señalar que los miradores se encuentran dentro de un campo privado, propiedad de la familia Ferro.
En tal sentido, Arnoldi advirtió que «estamos avanzando, iniciando acciones legales, ya se cumplieron todos los protocolos que teníamos que cumplir nosotros dentro de la Administradora» y añadió que «claramente el diálogo se cortó en su momento, y sigue cortado; no hay intención de resolver esto, sino todo el tiempo de seguir complicando al turismo local».
El impacto de esta medida afecta la imagen del destino en plena temporada estival y de cruceros.
«Genera malestar y también poca previsibilidad para las agencias», expresó el vicepresidente de la Administradora de Península Valdés y resaltó que «las agencias tuvieron un malestar bastante grande cuando se cerró intempestivamente de un día para el otro, e inclusive anterior a la fecha límite que nos habían planteado».
El cierre de estos emblemáticos atractivos turísticos afecta a la actividad e impacta de manera directa en las agencias de turismo, que dejaron de ofrecer el circuito que incluye los miradores ante la imposibilidad de garantizar el servicio. «Es generar conflicto, es seguir generando malestar y sobre todo seguir golpeando al turismo local», subrayó Arnoldi.
LEE TAMBIÉN | Trelew cerró las Colonias de Verano para adultos mayores
Los miradores se encuentran sobre terrenos privados, aunque fueron instalados con autorización de los propietarios y funcionan desde principios de la década del 90.
«Siempre tuvimos buen diálogo y nos encontramos con esta especie de paredón, donde ninguna propuesta les venía bien», remarcó el referente de la Administradora, quien señaló que, a diferencia de otros propietarios con los que se viene trabajando, «con ellos nos encontramos con un nivel de intransigencia sorprendente».
Arnoldi indicó que actualmente «estamos haciendo las presentaciones judiciales» y añadió que «la parte de provincia, entiendo que ellos vienen avanzando con cuestiones legales por sus canales».


