Grande fue la sorpresa de muchos vecinos de la ciudad cordillerana al advertir un jote cabeza negra juvenil que se encontraba en la zona de las Avenidas Ameghino y Fontana. Esta semana través del personal de Protección Civil y la Secretaría de Ambiente de la municipalidad, junto a
personal de policía intervinieron en un caso de incursión de fauna silvestre al centro de la ciudad.
El médico veterinario Benjamín Lobos, director de Bromatología indicó «A pesar de que inicialmente se activó el protocolo de Cóndor Andino porque los llamados indicaban eso, rápidamente se pudo diferenciar al animal que se trataba de un Jote cabeza negra juvenil». En esta oportunidad los funcionarios intervinientes hicieron posible que el animal pudiera volver a su nido espontáneamente. Mientras el personal de policía mantuvo un perímetro de 20 metros a la redonda para permitir que el ave se desplace con cierta libertad, permitiéndole volver a su nido.

Lobos señaló que «Estos animales son carroñeros y cumplen una función especial en la naturaleza: se alimentan de restos animales y consumen elementos que de otra manera podrían transformarse en un foco de infección para el humano. La presencia de este ave en el casco urbano resulta beneficioso para todos. Debemos respetarlos y mantener una distancia de 20 metros si nos encontramos con ellos en la calle. Son inofensivos para el humano y no se encuentran enlistados como especie amenazada. Se la diferencia claramente del cóndor por sus alas blancas en su lado de abajo (ventral), cuando se encuentra en vuelo y su cabeza negra y sin plumaje, además de ser considerablemente más pequeño».


