Un crudo relato sobre un abuso sexual comenzó a circular en las redes sociales el pasado 1º de marzo. La víctima es una joven estudiante de Trelew, la cual en la actualidad vive en Bahía Blanca. En tanto, el agresor es un comerciante de origen chino.
«Mi hija dejó un currículum hace un mes aproximadamente en un Supermercado Chino, y la semana pasada la llamaron», relató Soledad Seguel, madre de la víctima a través de Facebook.
La joven se presentó el pasado lunes por la mañana en el comercio y tras una hora de trabajo el dueño, llamado Leo, le pidió que vuelva a las 14.

«Ella fue a esa hora, el chino cerró con llave y la guardo, -luego- la mandó a reponer mercadería y ahí empezó su calvario«, agregó la mujer.
«Mi hija estuvo tres horas encerrada con un hombre desconocido, que hizo abuso de poder, abuso sexual y a mi manera de ver, estuvo privada de su libertad, porque es verdad que ella accedió a entrar pero no a estar encerrada durante tres horas abusándola, sin poder escapar», expresó Soledad.
«Ella estaba aterrada, tenía miedo que la viole y que la mate ahí mismo», contó la madre de la víctima.

«Mi hija se quedó paralizada, muda, con miedo desde que comenzó el primer manoseo, hasta que las 17 que -Leo- le abrió la puerta y la largó. Cuando salió rompió en llanto y me llamó por teléfono. A mi se me derrumbó la vida, primero por ella porque le arruinó la vida, la dejó en shock, la dejó ultrajada y psicológicamente atormentada y otra por estar tan lejos yo», lamentó la mujer.
Tras lo ocurrido, la madre de la joven viajó inmediatamente a Bahía Blanca, se dirigió al supermercado chino e increpó al abusador. «Fui a verlo porque quería verle la cara y que me vea bien», manifestó.
«Mi hija no está sola, tiene una madre que es una guerrera como ella y va a remover cielo y tierra hasta que quede preso. Y si no va en cana, que no abuse más de nadie», sentenció Soledad.
Por último, la madre de la joven trelewense aseguró que «doce chicas contaron que fueron abusadas por él. Hasta hoy (jueves) ya denunciaron tres más».
HABLÓ EL ABUSADOR: «YO NO LA TOQUÉ»
El agresor, en un castellano algo confuso, mantuvo un contacto breve el medio La Brújula 24 de Bahía Blanca y directamente dijo que «yo no la toqué».
«No fue así. Yo la hice poner mercadería en el salón nada más. Es un lugar chiquito, le decía que no cortara así para que no cortara su dedo», argumentó quien se hace llamar Leo.
«Si ella decía que se quería ir le abría, no estaba escondida mi llave. El dueño del local es mi primo, yo soy encargado», añadió el comerciante chino.
Por lo ocurrido, la justicia de Bahía Blanca le dictó hasta el momento una prohibición de acercamiento y la imposibilidad de salir del país, mientras se desarrolla la investigación.
Con información de La Brújula 24.


