Un nuevo estudio sugiere que la presencia de una capa de diamantes bajo la superficie de Mercurio podría ser la clave para entender su débil campo magnético. Esta hipótesis, formulada por científicos del Centro de Investigación Avanzada en Ciencia y Tecnología de Alta Presión de Beijing, también arroja luz sobre la misteriosa composición del planeta.
MIRÁ TAMBIÉN | El fósil de estegosaurio «Apex» rompió récord en una subasta internacional
La enigmática presencia de un campo magnético en Mercurio, a pesar de su tamaño reducido y su aparente inactividad geológica, podría tener una explicación sorprendente: una capa de diamantes en su manto. Esta innovadora hipótesis fue propuesta por Yanhao Lin, un científico del Centro de Investigación Avanzada en Ciencia y Tecnología de Alta Presión en Beijing, quien ha liderado un estudio sobre el planeta más cercano al Sol.
El campo magnético de Mercurio, aunque mucho más débil que el de la Tierra, siempre ha fascinado a los científicos debido a las extrañas características del planeta, incluyendo marcas superficiales de grafito, identificadas por la misión Messenger de la NASA. A diferencia de otros planetas con campos magnéticos más intensos, Mercurio es geológicamente inactivo y relativamente pequeño, lo que hace que su campo magnético sea aún más desconcertante.
El estudio de Lin se centra en el alto contenido de carbono en Mercurio, un indicio clave para desarrollar la teoría. Los investigadores creen que, tras la formación inicial del planeta a partir de un mar de magma rico en carbono y silicato, el carbono pudo haber formado grafito debido a la presión y la temperatura. Sin embargo, investigaciones más recientes sugieren que el manto de Mercurio es más grueso de lo que se pensaba previamente, lo que podría haber permitido la formación de diamantes en lugar de grafito.
MIRÁ TAMBIÉN | La ciudad de Nueva York vivió un fenómeno astronómico único
Para probar esta teoría, el equipo simuló las condiciones extremas bajo las cuales se formaría Mercurio, aplicando presiones 70 mil veces superiores a las de la Tierra y temperaturas cercanas a los 2.000 ºC. Los modelos computacionales resultantes indicaron la formación de una capa de diamantes de aproximadamente 15 kilómetros de ancho en el manto del núcleo del planeta.
A pesar de la fascinación por la idea de extraer estos diamantes, las extremas condiciones en Mercurio y la profundidad de esta capa (más de 480 kilómetros) hacen que la explotación sea una tarea prácticamente imposible. Sin embargo, los diamantes podrían jugar un papel crucial en la generación del campo magnético del planeta. Se cree que estos cristales podrían ayudar a transferir calor entre el núcleo y el manto, creando diferencias de temperatura que inducen el movimiento del hierro líquido y, por ende, el campo magnético observado.
Fuente y foto: Diario Uno
MIRÁ LO ÚLTIMO:
Singapur aprobó el consumo de 16 especies de insectos
⬇️Nota completa⬇️https://t.co/KtpkmnGOLV
— Radio 3 Trelew AM780 (@radio3trelew) July 18, 2024


