Navegar por aguas prístinas, cruzar el Estrecho de los Monstruos, descansar en un lodge de montaña y descubrir senderos cargados de historia convierten al Lago Krugger en una de las experiencias más auténticas de la Patagonia.
Imaginarse navegando por uno de los lagos más puros del sur argentino es apenas el comienzo de la Experiencia Krugger, una propuesta que combina naturaleza, gastronomía y aventura en el corazón del Parque Nacional Los Alerces, uno de los sitios mejor conservados de la Patagonia.
El acceso al Lago Krugger puede realizarse mediante una navegación desde Puerto Limonao o a través de un exigente trekking de 17 kilómetros. En ambos casos, la recompensa es la posibilidad de pernoctar en un lodge de montaña, disfrutar de una comida caliente y vivir una experiencia que cambia con el ritmo de las estaciones.
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Navegación que despierta los sentidos
La travesía lacustre parte desde Puerto Limonao y recorre el brazo sur del Lago Futalaufquen. Durante el trayecto, el paisaje se enmarca con playas, montañas emblemáticas como el Cordón Rivadavia y el cerro La Torta, hasta llegar a uno de los momentos más impactantes del recorrido: el cruce del Estrecho de los Monstruos.
Este paso de aguas cristalinas y tonos verde esmeralda conecta el Futalaufquen con el Krugger. Entre troncos sumergidos, arrayanes y vegetación autóctona, el paisaje invita a la contemplación y despierta la imaginación de quienes lo atraviesan.
Ya en el Lago Krugger, el color de origen glaciar y los bosques de ñires, cipreses y lengas envuelven al visitante en un entorno más íntimo y pintoresco, donde cada orilla puede recorrerse con la mirada.
Un lodge con espíritu de hogar
Tras la navegación, el descanso llega en un lodge construido íntegramente en madera, con capacidad para 12 personas. La recepción incluye tortas fritas patagónicas, infusiones calientes y dulces artesanales elaborados con frutas de la región.
El refugio cuenta con bar, vinos locales, biblioteca de libros regionales, juegos y una carta gastronómica con ocho platos principales, opciones sin TACC, veganas, postres y minutas. La comida es abundante, caliente y con identidad de montaña, pensada para recuperar energías luego de la travesía.
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Trekking entre historia y naturaleza
A solo un kilómetro del lodge se encuentra el Naufragio del río Frey, un sitio que combina belleza natural e historia. Allí se recuerda una expedición liderada a fines del siglo XIX por Emilio Frey y Luis Álvarez, colaboradores del Perito Moreno, en el marco de los trabajos para establecer los límites entre Argentina y Chile.
El remanso del río, sus colores y la vegetación circundante invitan a la contemplación, la observación de flora y fauna autóctona y el disfrute del silencio patagónico.
Para quienes buscan un poco más de aventura, las palanganas del Frey se encuentran a cinco kilómetros del refugio, en un sendero de dificultad baja a media. El recorrido permite apreciar la fuerza del río y especies autóctonas como la caña colihue, protagonista de un proceso de floración y renovación natural que ocurre cada varias décadas.
Una experiencia para todo el año
La empresa Cleona SA mantiene abiertas las puertas del lodge y la navegación al Lago Krugger durante todo el año. En invierno, la experiencia se transforma con caminatas con raquetas, mientras que en otoño se destaca la observación de hongos y los colores del bosque andino.
Quienes deseen conocer uno de los rincones más auténticos y mejor preservados de la Patagonia pueden obtener más información a través de la Subsecretaría de Turismo de Esquel.




