El presidente Alberto Fernández se reunió en la quinta de Olivos con el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, para analizar la marcha de la nueva fase del aislamiento estricto por la pandemia en la Ciudad de Buenos Aires con el foco puesto en el cumplimiento de los permisos de circulación y la evaluación de la tasa de contagiosidad del virus.
Según informaron fuentes oficiales porteñas a Télam, Fernández y Larreta estuvieron reunidos durante unos 40 minutos a solas y repasaron los «números de la primera semana» de la nueva etapa de la cuarentena, que la Ciudad comparte con el Conurbano bonaerense.
La fase de aislamiento estricto en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) fue anunciada una semana atrás por el Presidente, el jefe de Gobierno y el mandatario provincial Axel Kicillof, y se extenderá hasta el próximo 17 de julio.
Para esta nueva etapa, la Capital Federal definió el cierre de los comercios «no esenciales», suspendió la actividad de práctica deportiva conocida como «runners», reforzó los controles de circulación de personas y aumentó los testeos en los barrios mediante el plan Detectar junto al Gobierno nacional.
Ese programa busca casos de Covid-19 y sus contactos estrechos en barrios de la Ciudad, al que se suman los testeos serológicos que se realizan semanalmente a trabajadores de la salud y de los geriátricos para identificar si tuvieron anticuerpos para la enfermedad, lo que permite anticipar posibles contagios.
Entre los números que abordaron el Presidente con el jefe de Gobierno porteño se incluyen los datos del informe diario de casos en el distrito, así como los niveles de movilidad en el transporte público que se detectaron desde las áreas de Transporte y Seguridad.
En la Ciudad, el lunes se registraron 961 nuevos casos de coronavirus, el martes 753, el miércoles 846 y ayer jueves 864.


