Ferrari presentó oficialmente en Roma, Italia, su primer modelo totalmente eléctrico: el Ferrari Luce, un superdeportivo de cuatro puertas que representa uno de los cambios más importantes en la historia reciente de la marca italiana. El vehículo tendrá un precio inicial superior a los 500.000 euros y alcanzará una velocidad máxima de 310 kilómetros por hora.
El lanzamiento marca el ingreso formal de Ferrari en una etapa dominada por la electrificación, aunque en un segmento donde todavía existen dudas entre los fabricantes de autos deportivos de lujo. A diferencia de sus modelos tradicionales, el Luce presenta una silueta más imponente y una propuesta estética diferente, desarrollada con la participación de LoveFrom, el estudio fundado por Jony Ive, exdirector de diseño de Apple.
Según informó la compañía, las primeras entregas a clientes están previstas para octubre de 2026. El modelo forma parte de una estrategia que Ferrari viene desarrollando desde hace años, con avances previos en tecnología híbrida aplicada primero a la Fórmula 1 y luego a vehículos de calle como el SF90 Stradale, lanzado en 2019.
Uno de los principales desafíos para la marca fue mantener la identidad Ferrari en un vehículo sin motor de combustión. Para eso, el Luce incorpora un sistema de sonido especial que no busca imitar artificialmente el rugido de un motor tradicional, sino amplificar las vibraciones reales del sistema de propulsión eléctrico para generar una experiencia sonora propia.
El desarrollo del modelo también se vincula con la fuerte inversión de Ferrari en electrificación, que incluye el nuevo “e-building” en su sede de Maranello, pensado para producir autos eléctricos, híbridos y componentes asociados a estas tecnologías. La compañía, sin embargo, remarcó que seguirá fabricando vehículos con motores de combustión interna e híbridos.
El lanzamiento llega en un contexto de cautela para el mercado de los deportivos eléctricos. Ferrari redujo su objetivo de ventas de modelos eléctricos para 2030 del 40% al 20%, mientras que el resto de su planificación contempla un 40% de híbridos y un 40% de vehículos con motor de combustión. Además, la marca postergó el desarrollo de su segundo modelo eléctrico hasta al menos 2028.
Para analistas del sector, el Luce no necesariamente apunta a convertirse en un modelo masivo dentro de Ferrari, sino a funcionar como una declaración estratégica. La marca busca definir qué puede ser un auto eléctrico de lujo antes de que otros fabricantes ocupen ese lugar, especialmente en un escenario donde competidores de China avanzan con superdeportivos eléctricos de alta potencia.
Con esta presentación, Ferrari intenta captar a una nueva generación de clientes ultrarricos más receptivos a la electrificación, sin abandonar a los coleccionistas tradicionales que podrían sumar un modelo 100% eléctrico a sus garajes. El Luce, de esta manera, aparece como una apuesta arriesgada pero clave para el futuro de la marca.



