Los sindicatos estudiantiles extendieron este jueves los bloqueos y protestas en Francia, con medidas que alcanzaron a unas diez universidades de ciudades como París, Estrasburgo, Lyon, Marsella y Montpellier. La movilización, iniciada la semana pasada, reclama mejores condiciones educativas, freno a la reducción de puestos y rechazo a los recortes de becas.
La protesta también continuó en distintos institutos de las afueras de París y derivó en nuevos episodios de violencia. En Pantin, un municipio cercano a la capital, se incendiaron contenedores frente a un establecimiento y debieron intervenir los bomberos, mientras que en otros puntos hubo enfrentamientos y momentos de tensión con efectivos antidisturbios.
El ministro del Interior, Laurent Nuñez, calificó los disturbios como actos de “violencia urbana” y anunció una intervención policial ante situaciones de este tipo. Según sus datos, el miércoles fueron bloqueados 356 institutos, frente a 338 el día anterior, mientras que 625 personas fueron detenidas y 83 agentes resultaron heridos. Reuters informó además sobre incendios registrados en establecimientos de Marsella y Nantes durante la jornada.
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El Gobierno francés anunció la creación de una plataforma de concertación para abordar los reclamos vinculados con la educación. Sin embargo, las organizaciones estudiantiles llamaron a mantener los bloqueos y continuar con las movilizaciones en distintos centros educativos.
La situación también adquirió una dimensión política en medio de la preparación de las elecciones presidenciales previstas para 2027. El dirigente izquierdista Jean-Luc Mélenchon expresó su respaldo a los manifestantes, una posición que recibió cuestionamientos desde el Ejecutivo y otros sectores políticos, que asociaron el apoyo con los episodios de violencia registrados durante las protestas.
Las autoridades buscan contener los incidentes mientras continúan las negociaciones sobre los reclamos educativos. El conflicto se desarrolla en un contexto de fuerte discusión sobre el presupuesto y el gasto público para 2027, mientras las movilizaciones estudiantiles mantienen su presencia en diferentes ciudades francesas.


