La gestión del gobernador Alfredo Cornejo se encuentra en una encrucijada política en Mendoza, enfrentando una fuerte resistencia de la oposición en el Senado provincial. Un proyecto clave del oficialismo, que busca modificar el estatuto de los empleados públicos, ha sido aprobado en Diputados, pero ahora se enfrenta a un desafío sin precedentes en la Cámara Alta: un empate de 19 votos a 19, lo que podría llevar a una situación de desempate poco común para el oficialismo.
El proyecto, considerado «polémico y taquillero» en medio de un año electoral, ha detenido el apoyo que Cornejo solía recibir de otros partidos. El manuscrito, que aún no tiene estado parlamentario, necesitaría el apoyo de dos tercios de los votos para ser tratado rápidamente, un número que el oficialismo no tiene. Esto obliga a la bancada de Cambia Mendoza a buscar acuerdos, con el senador Martín Kerchner a la cabeza de la negociación, una tarea que se anticipa como sumamente compleja.
Uno de los posibles aliados que el oficialismo buscaba era el Partido Demócrata (PD), que encabeza una lista pro-Milei. Sin embargo, los referentes del PD han decidido cerrarle la puerta a Cornejo, tildando el proyecto de «fantochada». Argumentan que la ley busca adelantarse a fallos judiciales pendientes y crear una figura de «personal interino» que podría ser utilizada de forma discrecional por el gobierno, una crítica que el oficialismo desmiente, asegurando que su objetivo es poner un fin a la acumulación de juicios contra la provincia.
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El contexto electoral ha exacerbado las tensiones. La campaña de los libertarios en Mendoza arrancó de forma polémica tras la difusión de una foto de la candidata a diputada local, Valentina Zenocrati, besando un ejemplar de «Mi Lucha» de Adolf Hitler, por lo que tuvo que salir a pedir disculpas públicas. Este incidente ha generado un fuerte rechazo social y político, sumado a las acusaciones de los libertarios contra Cambia Mendoza por no apoyar la Ley de Discapacidad a nivel nacional.
En medio de estas disputas, el gobernador Cornejo también ha elevado el tono contra la Justicia, calificando a algunos jueces de la Corte, como Omar Palermo y Mario Adaro, de «provagos» por fallos que, según él, benefician a trabajadores con contratos irregulares. Esta confrontación directa ha generado preocupación en el ámbito judicial, aunque una parte de la Corte coincide con el oficialismo en la necesidad de terminar con los contratos de locación a largo plazo.
En un giro inesperado, durante una reunión secreta en la Casa Rosada con los referentes de La Libertad Avanza, el gobernador Cornejo impuso una condición para la campaña: prohibir el uso de aportantes privados. Con la presencia de figuras como Lule Menem, el mandatario mendocino fue enfático al solicitar que todo el financiamiento provenga directamente de los partidos, una medida que busca prevenir cualquier posible polémica en un contexto de alta sensibilidad política y escándalos recientes a nivel nacional.
Fuente: Diario Uno de Mendoza.


