El gobernante Partido Libertad y Refundación (Libre), de izquierda, afirmó que no otorgará legitimidad política ni moral al gobierno que surja de las elecciones generales celebradas el pasado 30 de noviembre en Honduras. La fuerza oficialista denunció una supuesta injerencia extranjera y llamó a sus seguidores a movilizarse en rechazo a los resultados.
En una resolución difundida tras una asamblea partidaria en la ciudad de Siguatepeque, Libre acusó al gobierno de Estados Unidos de intervenir de manera “desvergonzada” en el proceso electoral y calificó los comicios como parte de una restauración del “narcoestado”. El partido se declaró oposición “firme, ética y popular”.
La reunión estuvo encabezada por la candidata oficialista Rixi Moncada y el expresidente Manuel Zelaya, coordinador general del partido, quien fue derrocado en 2009. Desde allí, reiteraron su desconocimiento de los resultados preliminares difundidos por el Consejo Nacional Electoral.
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Según el escrutinio del 99,40 % de las actas, el candidato del Partido Nacional, Nasry Asfura, lidera con el 40,52 % de los votos, seguido por Salvador Nasralla, del Partido Liberal, con el 39,20 %. Ambos candidatos también han cuestionado aspectos del proceso electoral.
Libre, cuya candidata se ubica en el tercer lugar con el 19,29 % de los votos, sostiene que aún resta el escrutinio especial de más de 2.700 actas con inconsistencias. El partido afirma que el sufragio “no fue ejercido libremente” y que estuvo condicionado por presiones políticas y económicas.
Además, el oficialismo denunció una “guerra mediática y psicológica” financiada por sectores empresariales y gobiernos de derecha extrema. Manuel Zelaya llamó a la movilización popular mientras el país aguarda la definición oficial del resultado electoral, que podría extenderse hasta fines de diciembre.
Fuente: DW.
Imagen: Marvin Recinos/AFP/Getty Images.


