El representante del Estado francés en Nueva Caledonia, Louis Le Franc, reportó este martes que los disturbios del día anterior involucraron «tiros con armas de gran calibre» dirigidos contra los gendarmes y actos de incendio de viviendas.
A pesar de la gravedad de los acontecimientos, Le Franc confirmó que no se registraron víctimas mortales ni heridos graves hasta el momento, aunque advirtió sobre la posibilidad de que hubiera ocurrido.
Los disturbios se desataron en medio del debate en la Asamblea francesa sobre una revisión constitucional técnica que tiene como objetivo ampliar el censo electoral para los comicios provinciales de Nueva Caledonia. Este censo, congelado desde 1998, impide que casi uno de cada cinco electores del archipiélago, que cuenta con 270.000 habitantes, ejerza su derecho al voto.
MIRÁ TAMBIÉN: Más de 35,000 muertos en Gaza por guerra entre Israel y Hamás
Los independentistas consideran esta medida como una estrategia para marginar aún más al pueblo nativo de Nueva Caledonia, conocido como pueblo canaco, y por ello organizaron protestas el día anterior, que se tornaron violentas. Los enfrentamientos con las fuerzas de seguridad, saqueos, incendios de vehículos y bloqueos de carreteras marcaron la jornada.
Una fábrica y dos concesionarios en Numea, la capital del territorio, quedaron devastados por los incendios provocados. Además, se informó de un motín en una prisión de la ciudad, así como de saqueos en supermercados de Numea y las localidades vecinas de Dumbea y Mont-Dore.
Los arrestos se cifraron en 36 personas, mientras que 30 gendarmes resultaron heridos durante los disturbios, según las autoridades. Como medida de contención, se impuso un toque de queda de doce horas, junto con la prohibición de las reuniones públicas y la venta de alcohol. Colegios, centros de educación secundaria y el aeropuerto también cerraron hasta nuevo aviso.
MIRÁ TAMBIÉN: El paro de camioneros en el norte de Chile afecta a la industria minera
El Gobierno de Nueva Caledonia hizo un llamado a la responsabilidad de todos los ciudadanos y solicitó que se utilicen todos los medios disponibles para restablecer la calma en la región. Los disturbios tuvieron repercusiones internacionales, como la suspensión de una visita programada del ministro de Exteriores de Nueva Zelanda, Winston Peters.
FUENTE: DW.


