Tomando como referencia el procedimiento realizado en Río Negro, en una granja comercial, se podría anticipar que los mismos pasos se seguirán en Gaiman, esto significa aplicar los protocolos establecidos por las normativas nacionales e internacionales que se activaron con las tareas destinadas a la contención de la zona del predio, el vacío sanitario y el posterior enterramiento de la totalidad de las aves en una fosa de 4 metros de profundidad, con una capa de tierra de al menos 1,5 metros, para evitar que otros animales silvestres puedan desenterrarlas.

Marina Andreu, Directora Regional de Senasa en Patagonia Sur, convocó una conferencia de prensa para actualizar la situación de trabajo en conjunto con otras instituciones provinciales y municipales en función del foco de Influenza Aviar, altamente patógena que se tiene en Gaiman.
La enfermedad, que afecta a las aves, es muy contagiosa y mortal, pero para las aves. Andreu quiso llevar tranquilidad a la población al afirmar que existen muy pocas probabilidades de transmisión en humanos, y que el consumo de carne o huevos que ya se encuentran en góndolas no representa riesgo para la salud.
La Directora de Senasa explicó que el virus llegó a Argentina por aves migratorias y apareció por primera vez meses atrás en la zona norte del país, trasladándose posteriormente a la Patagonia. Los primeros casos se detectan en aves de traspatio, es decir, en los gallineros de las casas. El lunes se informó del posible caso en una granja comercial y el martes se aseguró que se trataba la influenza aviar.
Senasa está llevando a cabo el saneamiento y la desinfección del foco en colaboración con las autoridades provinciales y municipales. Se está realizando un cierre de la granja para evitar la entrada o salida de cualquier elemento que pudiera ser vehículo de transmisión de la enfermedad.
La Directora de Senasa informó que la granja es una empresa con familias y personas que trabajan en ella, por lo que se está trabajando junto a ellos para sanearla lo antes posible y que pueden volver a trabajar. Aún no se ha definido cuántos días se necesitarán para terminar con el procedimiento de saneamiento, que no solo implica la desinfección sino también el vaciado del lugar.
En cuanto a los productos de la avícola que ya están en los mercados, Andreu aclaró que son productos que se sacaron del lugar cuando los animales estaban sanos y que, desde el momento en que se hizo la denuncia de la enfermedad, ese establecimiento quedó intervenido y no puede sacar productos de allí. Por lo tanto, esos productos no representan ningún peligro para la salud.
En Argentina no ha habido casos de cruces de la enfermedad desde las aves a los seres humanos, pero es importante tomar precauciones cuando se encuentra un ave muerta y no se sabe la causa de la muerte. En estos casos, se deben tomar medidas de seguridad y llamar a Senasa. Si bien los casos de transmisión a humanos son muy raros, se están tomando todas las precauciones necesarias.
Senasa está trabajando con los productores para llevar a cabo el proceso de saneamiento y, simultáneamente, otro equipo está haciendo el rastrillaje de la zona para saber si en los alrededores de esta granja se encuentran lugares con aves que presentan síntomas.


