Un equipo de arqueólogos del Ministerio de Turismo y Antigüedades de Egipto anunció el hallazgo de una fortaleza de 3.000 años de antigüedad en Tell El-Kharouba, al norte del Sinaí, que podría arrojar nueva luz sobre el relato bíblico del Éxodo. La estructura, de unos 8.000 metros cuadrados, se ubica sobre la Ruta Militar de Horus, mencionada en la Biblia como el camino que los israelitas evitaron durante su huida de Egipto bajo el liderazgo de Moisés.
Según los investigadores, la fortaleza formaba parte del sistema defensivo del Imperio Nuevo de Egipto (1550–1070 a.C.), periodo coincidente con la cronología tradicional del Éxodo. Se identificaron once torres, muros de adobe y restos de vida cotidiana, entre ellos vasijas, cerámicas y un asa con el sello del faraón Thutmose I, lo que permite fechar con precisión el sitio. También se hallaron hornos de pan y piedras volcánicas importadas de Grecia, indicios de la intensa actividad militar y comercial en la región.
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El ministro Sherif Fathy calificó el descubrimiento como “uno de los más importantes en la ruta de Horus”, destacando su valor para comprender la estrategia militar y el control fronterizo del antiguo Egipto. Para los arqueólogos, el hallazgo refuerza la idea de que este corredor estaba fuertemente vigilado, lo que coincide con el relato bíblico de que Dios guió a los israelitas por un camino alternativo para evitar enfrentamientos con los egipcios.
No obstante, los expertos advierten que no se trata de una prueba concluyente del Éxodo ni de la existencia histórica de Moisés. “La evidencia arqueológica ofrece contexto, pero aún no confirma los hechos narrados en los textos sagrados”, sostienen varios académicos consultados. Aun así, el hallazgo aporta nuevos datos materiales que fortalecen la relación entre las fuentes bíblicas y la arqueología del Oriente Medio.
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En paralelo, otros estudios en el Sinaí, como la reciente interpretación de una inscripción proto-sinaítica que podría aludir al nombre de Moisés, mantienen vivo el debate sobre la historicidad de estos relatos. La combinación de nuevos descubrimientos y reevaluaciones de antiguas evidencias promete reabrir uno de los capítulos más enigmáticos de la historia bíblica y del Egipto faraónico.
Fuente: Infobae.


