La investigación por el fentanilo contaminado sumó este lunes un capítulo clave: las 232 ampollas que estaban desaparecidas fueron encontradas. Sin embargo, lejos de disipar la preocupación, el hallazgo reavivó las denuncias sobre el manejo de la producción en el laboratorio implicado, donde ex empleados describen prácticas como “un desastre constante”.
La periodista Camila Dolabjian, que sigue el caso de cerca, reveló que se fabricaban “lotes mellizos”, que algunas ampollas supuestamente destruidas fueron eliminadas de manera “sospechosa” y que, cuando se contaminaba una línea de producción, “usualmente todo el lote quedaba afectado”.
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En paralelo, el juez federal Ernesto Kreplak confirmó que ya son 76 las muertes vinculadas al fentanilo adulterado y advirtió que la cifra “no llegó a su techo”. Según la investigación, cerca de 45.000 ampollas de uno de los lotes contaminados con bacterias multirresistentes fueron aplicadas en pacientes.
Kreplak detalló que la ANMAT detectó la contaminación en dos lotes: uno tuvo una alta circulación, mientras que el otro no llegó a administrarse. Aun así, el magistrado reconoció que la Argentina carece de un sistema de trazabilidad eficaz para controlar esta sustancia, lo que dificulta prevenir casos similares.
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Por el momento, hay 24 personas bajo sospecha en la causa judicial, pero ninguna detenida. Aunque el juez aseguró que actualmente no circulan ampollas contaminadas, las graves irregularidades reveladas mantienen la alerta sanitaria y la preocupación pública.
Fuente: Noticias Argentinas.


