El caso conmociona a Italia y al mundo. Alessio Tucci, un joven de 18 años, confesó haber asesinado brutalmente a su exnovia, Martina Carbonaro, una adolescente de 14 años que había sido reportada como desaparecida. “La maté porque me dejó”, dijo fríamente ante las autoridades. El crimen ocurrió en Campania, donde el cuerpo fue hallado en un edificio abandonado.
El último contacto de Martina con su familia fue el lunes 26 de mayo a las 20:30, cuando llamó a sus padres para avisar que volvería a casa. Nunca llegó. A las 24 horas, y con la presión de las pruebas, Tucci confesó el femicidio. Las cámaras de seguridad lo registraron entrando y saliendo del lugar donde fue hallado el cuerpo, lo que permitió reconstruir sus movimientos tras el crimen.
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Martina había acordado encontrarse con Tucci para terminar definitivamente la relación. Durante ese encuentro, en lugar de aceptar la decisión, él la golpeó salvajemente con una piedra en la cabeza hasta matarla. Los fiscales describieron que el ataque fue “reiterado, brutal y con fuerza letal”, incluso cuando la joven ya estaba inconsciente.
Intentando encubrir el crimen, Tucci ocultó el cuerpo en un armario dentro de una construcción deshabitada en el centro de Campania. Luego, salió con sus amigos y se presentó en la casa de la víctima para mostrar “preocupación” y ayudar a buscarla. La madre de Martina, Enza Cossentino, recordó que desde ese momento sintió que “algo no estaba bien”.
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El caso generó indignación y tristeza a nivel nacional. La Justicia avanza en el proceso contra Tucci, mientras organizaciones feministas piden reforzar las políticas de protección a menores y prevención de la violencia de género. Martina tenía apenas 14 años y una vida por delante truncada por la posesión y la furia.
Fuente: TN.


