El director de DLIFE, Ariel Amthauer, dialogó con la prensa y precisó que el foco está puesto en frenar el avance del fuego hacia zonas habitadas.
El director de Lucha contra Incendios Forestales y Emergencias (DLIFE), Ariel Amthauer, brindó este jueves detalles sobre el intenso operativo para combatir el incendio que afecta a sectores del Parque Nacional Los Alerces, con el foco puesto en frenar el avance del fuego hacia zonas habitadas.
“Todo el trabajo está orientado a frenar el avance hacia las áreas donde tenemos comunidades”, explicó Amthauer, quien destacó la coordinación con la provincia del Chubut para ordenar la logística en un incendio de gran extensión. Según precisó, se reorganizaron los recursos para facilitar el despliegue operativo y el abastecimiento del personal en terreno.
En el sector 1C, correspondiente a Bahía Rosales, las condiciones meteorológicas permitieron sostener las tareas durante varios días consecutivos. “Para nosotros lo importante es identificar las oportunidades de trabajo y poder sostenerlas, algo que depende mucho del clima. La humedad subió y el viento acompañó, lo que nos permitió avanzar”, señaló el funcionario.
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Amthauer indicó que en esa zona se trabaja con herramientas manuales y equipos de agua, con el objetivo de transformar cada frente en una rutina diaria hasta lograr su control. Además, remarcó que se mantienen guardias nocturnas con autobombas para la protección de las comunidades, aun cuando el riesgo “disminuyó considerablemente”.
El mayor despliegue de recursos se concentra actualmente en el sector 1B, en el brazo norte del lago Futalaufquen. “Este sector hoy es prioritario por la cercanía con las comunidades. El viento favoreció el desarrollo del incendio y nos superó algunas líneas, por eso reforzamos la presencia”, explicó Amthauer, al detallar que allí trabajan 77 brigadistas.
El operativo incluye el traslado del personal por agua desde áreas de acampe hasta Cumehue, con el apoyo de embarcaciones del parque y de pobladores. “Eso nos permite cruzar en el menor tiempo posible y trabajar sobre un frente que en el terreno tiene casi dos kilómetros y medio. El objetivo es claro: cortar el avance del fuego”, concluyó.



