La Justicia de Lomas de Zamora condenó a dos empresas de telefonía a pagar una indemnización de $16,5 millones, más intereses, a una pareja que denunció durante años los perjuicios ocasionados por una antena de comunicaciones instalada a pocos metros de su vivienda. El reclamo judicial había comenzado en mayo de 2000.
La estructura tenía 48 metros de altura y estaba ubicada a unos 25 metros de la casa, en un barrio residencial del sur del Gran Buenos Aires. Los demandantes cuestionaron su presencia por los riesgos y las molestias que, según sostuvieron, generaba la instalación, que contaba con antenas celulares, una sala de radiocomunicación, un grupo electrógeno y un sistema de pararrayos.
Entre los episodios denunciados figuraron fallas en las luces de señalización nocturna y la presencia de humo en el predio el 10 de noviembre de 1999, situación que motivó la intervención de vecinos y bomberos. Las empresas negaron que se hubiera producido un incendio y atribuyeron el humo al contacto del aceite del grupo electrógeno con una superficie caliente.
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La sentencia también analizó los cuestionamientos por las emisiones de radiación no ionizante. Sin embargo, las mediciones técnicas presentadas indicaron que los niveles estaban por debajo de los límites máximos permitidos y no se encontraron pruebas suficientes para relacionar esas emisiones con los problemas físicos denunciados. Por ese motivo, la jueza descartó las indemnizaciones por daño físico y psicológico.
La torre había obtenido autorizaciones municipales en 1996, pero una ordenanza de enero de 2001 prohibió las antenas instaladas a nivel del suelo o sobre construcciones existentes en sectores residenciales. El municipio inspeccionó el lugar, clausuró la estación en septiembre de 2002 y ordenó retirar la estructura. Una inspección de junio de 2009 constató que ya no había actividad radioeléctrica ni sistemas irradiantes en el terreno.
En concepto de daño moral, la Justicia reconoció $10 millones para el hombre y $5 millones para su pareja. Además, dispuso otros $1,5 millones para que él pueda afrontar un tratamiento psicoterapéutico. La condena total asciende a $16,5 millones, más intereses, y deberá abonarse dentro de los diez días posteriores a que la sentencia quede firme.
Fuente: Minutouno.


