En un esfuerzo conjunto sin precedentes, biólogos de la Universidad Michoacana y habitantes indígenas de San Jerónimo Purenchécuaro han emprendido una misión para salvar al achoque, una salamandra endémica del lago de Pátzcuaro, Michoacán. Este pariente cercano del ajolote está “críticamente amenazado” por la sobrepesca, la contaminación y la escasez de agua en su hábitat natural.
El achoque pertenece al género Ambystoma y es reconocido por su capacidad para regenerar extremidades y órganos vitales, lo que lo convierte en objeto de estudio científico y en un símbolo de la biodiversidad mexicana. En la medicina tradicional, también es considerado un “elixir” por sus supuestas propiedades curativas.
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Froylán Correa, un veterano pescador de la región, recuerda cuando el lago estaba lleno de estos anfibios. Hoy trabaja activamente en su conservación, colaborando con científicos como Rodolfo Pérez, quien lidera el proyecto de cría y reintroducción. El ciclo comienza con la recolección de huevos, su incubación en laboratorio y luego su retorno controlado al lago.
“Hay que estar con ellos todos los días. No podemos faltar ni en fiestas ni con lluvia. Es un compromiso constante”, explica Israel Correa, también involucrado en el programa.
El proyecto ha logrado estabilizar la población en una fracción del lago, con unos 80 a 100 ejemplares actualmente, una cifra muy inferior a la registrada hace 40 años. Sin embargo, este avance es un paso clave hacia la recuperación de una especie emblemática.
Fuente: El Mundo.


