Tres días después del potente terremoto que sacudió la isla de Flores, Indonesia, las autoridades elevaron a 70 la cifra de muertos y reportaron más de 1.100 heridos. El sismo, de magnitud 7,7, provocó además importantes daños materiales.
Más de 40.000 personas permanecen desplazadas, según la Agencia Nacional de Gestión de Desastres de Indonesia (BNPB). La cifra representa un fuerte incremento respecto de las 12.800 personas registradas como desplazadas el lunes.
El terremoto dañó cerca de 12.000 viviendas en distintas localidades de Flores. Miles de afectados permanecen alojados en escuelas, estaciones de policía y edificios gubernamentales, mientras otros continúan a la intemperie a la espera de asistencia.
MIRÁ TAMBIÉN: Siria halló material nuclear no declarado en un sitio clandestino
La situación se agravó por las numerosas réplicas registradas desde el sábado. Los organismos de emergencia contabilizaron más de 2.100 movimientos posteriores al terremoto principal, de los cuales unos 70 tuvieron una intensidad suficiente para ser percibidos por la población.
El temor a nuevos movimientos mantiene a numerosos residentes alejados de sus viviendas. Desde la BNPB señalaron que el número de desplazados también refleja el impacto psicológico provocado por la tragedia y la incertidumbre generada por las continuas réplicas.
Las autoridades continúan evaluando los daños y coordinando la asistencia para las comunidades afectadas. Mientras tanto, miles de personas permanecen desplazadas en Flores y necesitan refugio, atención médica y ayuda humanitaria.
FUENTE: DW.
IMÁGEN: Juni Kriswanto/AFP.


