El presidente de la FIFA confirmó que la iniciativa no seguirá adelante al considerar que había generado una fuerte división entre las federaciones. UEFA, Concacaf y la Confederación Asiática habían manifestado su oposición.
El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, anunció la cancelación del proyecto FIFA Forward Enterprise (FFE), una iniciativa que proponía una nueva estructura para potenciar el financiamiento del fútbol mundial y que contemplaba la participación de capital privado en los derechos comerciales y eventos organizados por la entidad. La decisión llegó después del rechazo expresado por varias de las principales confederaciones del planeta.
A través de un comunicado difundido por la FIFA, Infantino explicó que la propuesta estaba condicionada desde un principio al respaldo mayoritario de las asociaciones miembro y a un proceso de consulta con las confederaciones y los distintos actores del fútbol. Sin embargo, aseguró que el debate generado terminó alejándose del objetivo original. «Esta propuesta no avanzará», afirmó el dirigente al señalar que el proyecto había provocado divisiones dentro del ámbito futbolístico.
LEE TAMBIÉN | Milei reiteró sus críticas a la Selección por la bandera de Malvinas
La oposición más contundente fue encabezada por la UEFA, que advirtió que sus selecciones no participarían en competiciones organizadas por la FIFA si la iniciativa seguía adelante. Posteriormente, la Concacaf también manifestó su rechazo al cuestionar el procedimiento de análisis del proyecto y la necesidad de incorporar inversión privada para sostener los programas de desarrollo de la FIFA. La Confederación Asiática coincidió en que no existían las condiciones de consenso necesarias para avanzar.
Mientras tanto, la Conmebol adoptó una postura más prudente y solicitó información adicional antes de emitir una posición definitiva. Según trascendió, el proyecto necesitaba el respaldo de una mayoría simple de las 211 asociaciones miembro de la FIFA para prosperar. No obstante, la oposición conjunta de la UEFA, la Concacaf y la AFC ya reunía una cantidad de federaciones suficiente para comprometer su aprobación, lo que terminó inclinando la decisión de Infantino de retirar la propuesta.


