El procedimiento se originó a partir del caso de una niña de 12 años embarazada de ocho meses, víctima de abuso sexual, cuyo paradero había sido rastreado por el área de Delitos Complejos.
El operativo se realizó el viernes por la noche en el centro médico Santa María, ubicado sobre la calle Marengo al 3900. Allí, los investigadores localizaron a la menor, oriunda de Monte Quemado, junto a su madre, una mujer de 48 años, ambas internadas en el establecimiento.
Según los reportes preliminares, los pesquisas sospechaban que en la clínica podría haberse llevado a cabo una interrupción del embarazo o una maniobra de apropiación irregular del recién nacido. La situación se tornó más crítica cuando la madre de la menor afirmó desconocer el paradero y el estado de vida del bebé.
MIRÁ TAMBIÉN: Continúa la indagatoria de Furfaro por el fentanilo contaminado
En un primer momento, el director del centro de salud negó la presencia de la niña y su madre. Sin embargo, tras las verificaciones correspondientes, se confirmó que ambas se encontraban internadas, aunque al momento del allanamiento ya habían sido dadas de alta y se habían retirado horas antes.
Con intervención del Juzgado Federal de Tres de Febrero, que ordenó el allanamiento de urgencia, los efectivos realizaron una inspección exhaustiva del lugar. En un depósito de residuos ubicado en el fondo del predio, encontraron ocho fetos humanos dentro de bolsas, dos de ellos con signos de desmembramiento, además de documentación relevante para la causa.
A partir de estos hallazgos, se inició una investigación paralela por presunta trata de personas y sustracción de menores, mientras que la U.F.I. N° 07 del Departamento Judicial de San Martín interviene en actuaciones por averiguación de ilícito. La Justicia busca determinar si existió una estructura organizada y las responsabilidades del personal y directivos del establecimiento.
Fuente: Minuto 1.


