La escalada del conflicto en Medio Oriente suma un nuevo capítulo con el aumento de las tensiones entre Irán, Estados Unidos e Israel, en un contexto de operaciones militares y bloqueos navales en la región del Golfo.
Teherán ratificó que no reabrirá el estrecho de Ormuz mientras continúe el bloqueo naval impuesto por Washington, una medida que afecta una de las rutas estratégicas más importantes para el comercio global de petróleo.
El presidente del Parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, sostuvo que cualquier alto el fuego solo será posible si no existe “violación mediante un bloqueo naval”, en referencia a las acciones del Comando Central de Estados Unidos.
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En paralelo, Irán informó nuevas ejecuciones de personas acusadas de colaborar con el servicio de inteligencia israelí, en el marco de una ofensiva interna contra supuestas redes vinculadas a espionaje y grupos opositores.
Por su parte, el expresidente estadounidense Donald Trump aseguró que intervino para frenar la ejecución de mujeres en Irán, aunque las autoridades iraníes negaron la veracidad de esa información y desmintieron cualquier suspensión atribuida a presiones externas.
El conflicto en torno al estrecho de Ormuz, clave para el tránsito energético mundial, vuelve a posicionarse como un punto crítico en la confrontación geopolítica, con impacto directo en los mercados internacionales y la seguridad regional.
Fuente: DW.
Imagen: US Central Command/AFP.


