La Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) anunció una nueva estrategia de control en el estrecho de Ormuz, en un contexto de creciente tensión militar con Estados Unidos. La medida busca reforzar la seguridad marítima tras recientes amenazas y ataques en la región.
Según el comunicado oficial, el tránsito por el estrecho cambiará de forma significativa, aunque Irán aseguró que la vía seguirá abierta. Sin embargo, advirtió que impondrá nuevas condiciones para la navegación, especialmente hacia países considerados hostiles como Estados Unidos e Israel.
Entre las disposiciones, se establece que todas las embarcaciones deberán comunicarse obligatoriamente con la Armada iraní a través del Canal 16 de radio marina internacional. De no cumplir con este requisito, los buques podrían quedar retenidos, como ya ocurre con miles de naves en aguas de la zona.
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La decisión responde a las amenazas provenientes de Washington, que había advertido sobre posibles ataques a infraestructuras energéticas iraníes. Teherán considera estos hechos como parte de una agresión directa en el marco del conflicto regional.
En paralelo, Irán informó la ejecución de nuevas ofensivas militares, incluyendo ataques con misiles y drones contra objetivos vinculados a fuerzas estadounidenses e intereses israelíes en distintos puntos del Golfo. Estas acciones forman parte de la denominada Operación Promesa Veraz 4.
La escalada bélica se intensificó tras bombardeos atribuidos a fuerzas israelíes y estadounidenses en Teherán y otras ciudades, lo que eleva la preocupación internacional por el impacto en la seguridad energética global y la estabilidad en Oriente Medio.
Fuente: Telesur.
Foto: SANA/Archivo.


