Las autoridades de La Reunión decretaron alerta máxima ante la inminente llegada del ciclón Garance, que amenaza con vientos de más de 200 km/h. El prefecto de la isla ordenó el estricto confinamiento de los 900.000 habitantes, incluidos los equipos de emergencia.
El servicio meteorológico francés informó que el ciclón se encontraba a 90 km al norte de la isla en la mañana del viernes, manteniendo su categoría de «ciclón tropical intenso» a pesar de una ligera disminución en su fuerza.
Las aerolíneas suspendieron sus vuelos y las autoridades pidieron a la población permanecer en sus hogares. La directora interregional de meteorología, Céline Jauffret, confirmó que el impacto directo se espera en las próximas horas.
MIRÁ TAMBIÉN: El papa Francisco sigue en recuperación y superó la fase crítica
El cercano país insular de Mauricio también se encuentra en alerta y ha tomado medidas preventivas similares. Se teme que el paso del ciclón pueda causar daños significativos en ambas naciones.
La Reunión ya enfrentó una situación similar en enero del año pasado con el ciclón Belal, que dejó cuatro muertos. Las autoridades advierten que este nuevo fenómeno podría tener consecuencias severas en la isla.
Fuente: DW.
Imagen: Pan Siwei/Xinhua/picture alliance.


