El Ejército israelí llevó a cabo este lunes 19 de enero de 2026 un operativo militar de gran magnitud en varias zonas de la Cisjordania ocupada, que incluyó allanamientos domiciliarios, bloqueos de carreteras y daños materiales, dejando como saldo al menos 26 palestinos detenidos, entre ellos un menor de 13 años y una mujer.
Las detenciones se registraron en diferentes gobernaciones: en Hebrón, siete palestinos, incluido un niño, fueron arrestados tras violentos allanamientos en la ciudad y localidades cercanas como Ash-Shuyukh y Sa’ir. En Belén, nueve personas fueron detenidas en áreas como al-‘Ubeidiya, al-Ma’sara y Wadi Rahhal. En Nablus, cuatro jóvenes fueron arrestados en la zona oriental de la ciudad, mientras que en Tulkarem tres palestinos fueron capturados en ‘Anabta y ‘Attil durante redadas realizadas en la madrugada. Por su parte, en Ramala, tres personas, incluyendo a una mujer y su hijo adulto, fueron detenidas en el campamento de refugiados de Jalazone, presuntamente como medida de presión sobre otro familiar.
El operativo provocó un aumento significativo de la militarización en la región, con la instalación de puestos de control adicionales en los accesos a ciudades y pueblos, portones de hierro, bloqueos con cemento, saqueos a hogares y constantes patrullajes. Los residentes denunciaron que los allanamientos causaron graves daños a las viviendas y afectaron su vida cotidiana.
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Según el portavoz del Club de Prisioneros Palestinos, Amani Sarahneh, las detenciones incluyen menores y reflejan una política sistemática de intimidación y control sobre la población civil en Hebrón y otras regiones de Cisjordania. Por su parte, los medios israelíes presentan la operación como un esfuerzo coordinado del Ejército, el servicio de seguridad Shin Bet, la policía y la policía fronteriza para “combatir el terrorismo”, omitiendo los testimonios sobre violaciones de derechos humanos, detenciones arbitrarias y destrucción de bienes.
Las autoridades palestinas y organizaciones de derechos humanos advirtieron que la situación podría mantenerse durante varios días, aumentando la tensión y el riesgo para los civiles en la zona, mientras la comunidad internacional observa con preocupación la continuidad de las redadas y detenciones.
Fuente: Telesur.


