Israel intensificó su ofensiva militar en la Franja de Gaza con el anuncio de una nueva operación terrestre denominada “Carros de Gedeón”, que incluye incursiones en el norte y sur del enclave. El Ejército confirmó este domingo que tropas activas y reservistas ya se encuentran desplegadas en ambas zonas del territorio palestino.
La operación fue precedida por lo que las fuerzas israelíes definieron como una “oleada preliminar de ataques”, en la que se atacaron más de 670 objetivos asociados a Hamás. El Gobierno israelí sostiene que el objetivo principal es asegurar la liberación de rehenes y la derrota definitiva del grupo islamista. Sin embargo, la escalada militar ha generado nuevas críticas internacionales.
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Los bombardeos han tenido consecuencias devastadoras. Según el Ministerio de Salud de Gaza, al menos 107 personas murieron solo entre la medianoche del sábado y el mediodía del domingo. Entre los objetivos alcanzados estuvieron tiendas de campaña de desplazados en el sur del enclave y varios hospitales, como el Europeo, el único con servicios oncológicos, que fue alcanzado por 14 cohetes.
El director general de hospitales en Gaza, Muhamed Zaqout, alertó que el sistema de salud está colapsando. Denunció la destrucción de infraestructuras médicas y advirtió sobre las graves consecuencias del bloqueo a la ayuda humanitaria, que ha dejado a decenas de niños en condiciones críticas por enfermedades y desnutrición.
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Mientras tanto, el primer ministro Benjamín Netanyahu se mostró dispuesto a un posible acuerdo para poner fin a la ofensiva, aunque insistió en que cualquier salida debe incluir el “exilio” de Hamás y el “desarme” completo del territorio. Las condiciones fueron rápidamente rechazadas por el grupo palestino, prolongando un conflicto que ya lleva más de 19 meses.
Fuente: DW.
Foto: Mahmoud Issa/REUTERS.


