El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, gana con diferencia las elecciones del martes pero sin asegurarse una mayoría para formar Gobierno y reeditar el cargo que ocupa desde 2009, con el 87,5 % de los votos escrutados.
Ninguno de los dos bloques del Parlamento (Knéset) -la previsible coalición liderada por Netanyahu, o la amalgama de partidos anti-Netanyahu- garantizan un futuro Gobierno de coalición.


