Crecen las tensiones entre Israel y la ONU por el envío de ayuda a Gaza. El embajador israelí Danny Danon acusó a Naciones Unidas de colaborar con Hamás para bloquear el reparto de suministros básicos a través de la Fundación Humanitaria de Gaza (GHF), un nuevo mecanismo respaldado por Israel y Estados Unidos.
Desde el Consejo de Seguridad, Danon afirmó que Israel sigue permitiendo el ingreso de asistencia mediante el cruce de Kerem Shalom y el sistema alternativo de GHF. Sin embargo, señaló que la ONU “siembra el pánico” y actúa como una “organización mafiosa” al intimidar a ONG que trabajan con esta nueva vía.
Por su parte, Naciones Unidas rechazó las acusaciones y defendió sus principios humanitarios. “No participaremos en operaciones que no respeten nuestros principios”, declaró Stéphane Dujarric, vocero del secretario general. La ONU también denunció una distribución “caótica” en un centro apoyado por la GHF, donde 47 personas resultaron heridas.
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Hamás, considerado grupo terrorista por Israel, fue acusado de levantar barricadas para impedir el acceso al centro de ayuda, generando nuevos enfrentamientos en el terreno. Mientras tanto, la ONU intenta recuperar el control sobre la distribución de suministros en medio de las restricciones israelíes.
Solo 121 camiones con alimentos y harina ingresaron este miércoles a Gaza, de los más de 900 solicitados, según informó el ejército israelí. La Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) aseguró que gran parte de la ayuda sigue sin llegar a la población civil.
Casi medio millón de personas en Gaza ya enfrenta niveles críticos de hambre, según el último informe del Panel de Clasificación Integrada de la Seguridad Alimentaria (IPC), que asesora a la ONU. Las organizaciones humanitarias insisten en que el bloqueo y la falta de coordinación agravan la crisis.
Fuente: DW.
Imagen: Moaz Abu Taha/APA/IMAGO.


