Jaaukanigás, cuyo significado es «gente del agua,» se erige como la joya natural del nordeste de Santa Fe. Con 492 mil hectáreas de humedales, es el santuario más grande y biodiverso de la provincia, cautivando a quienes buscan experiencias únicas en ecoturismo y actividades al aire libre.
La reserva, hogar de dos especies de yacarés, carpinchos, monos carayá y más de 350 tipos de aves, ofrece el fascinante camino ecoturístico de 17 kilómetros. Desde selvas en galería hasta playas y miradores, el recorrido deslumbra con la diversidad de paisajes que alberga.
Desde Reconquista, una puerta de entrada al humedal, se pueden disfrutar paseos en kayak, excursiones en lancha y senderismo en las islas cercanas. El periodo ideal para visitar Jaaukanigás es agosto o septiembre, cuando los lapachos florecen y tiñen el paisaje de rosa. Una invitación a explorar la maravilla natural de Argentina.
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Fuente: TN