Japón llevó adelante este miércoles ejercicios militares con disparo de misiles tierra-barco en una zona marítima entre Filipinas y Taiwán. Las maniobras incluyeron la participación de fuerzas de Estados Unidos y otros países aliados.
Durante los entrenamientos, se lanzaron dos misiles Type-88 que impactaron en un objetivo naval, un antiguo buque filipino, que fue hundido en el mar de China Meridional. Las pruebas fueron observadas por autoridades de Japón y Filipinas.
Las maniobras forman parte de un operativo militar multinacional que involucra a 17.000 efectivos de varios países y se desarrolla a lo largo de 19 días en la región del Indo-Pacífico.
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China reaccionó con fuertes críticas, acusando a Tokio de promover una acelerada remilitarización y de actuar bajo la influencia de sectores políticos nacionalistas. El gobierno chino calificó los ejercicios como una provocación.
El incremento de la actividad militar japonesa se enmarca en una estrategia de defensa más activa impulsada por el gobierno de Sanae Takaichi, que busca reforzar la capacidad militar del país en un contexto regional tenso.
Los ejercicios, que concluirán en los próximos días, reflejan el creciente alineamiento militar entre Japón y sus aliados occidentales en una zona marcada por disputas estratégicas y territoriales.
Fuente: DW.
Imagen: Japan Ground Self-Defense Force/AFP


