Los testigos de la defensa de Guillermo Quiroga, exsecretario general de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), describieron en el juicio prácticas informales en el manejo de fondos del sindicato entre 2019 y 2023. Durante las declaraciones, varios reconocieron haber recibido transferencias desde la cuenta personal del dirigente para cubrir gastos gremiales, ayudas a afiliados y actividades cotidianas, en muchos casos sin rendición de cuentas.
Quiroga está acusado de desviar más de 22 millones de pesos de aportes sindicales hacia su patrimonio personal y familiar para afrontar gastos que no estarían vinculados con los objetivos de la entidad. Su abogado defensor, Oscar Romero, sostuvo que el uso de la cuenta personal del dirigente para distribuir dinero entre integrantes del gremio era una práctica habitual y que, en todo caso, podrían existir irregularidades administrativas, pero no un delito penal.
Jorge Ávila, exsecretario de Acción Política de ATE durante el período investigado, confirmó que recibió dinero del acusado y que las transferencias también llegaban a otros dirigentes. Según declaró ante la jueza Karina Breckle, los fondos se destinaban a gastos cotidianos, como combustible. Mirta Di Paul, exdirigente sindical, reconoció que participaba de extracciones de efectivo en una sucursal del Banco Chubut en Rawson y que Quiroga retiraba el dinero para distintos fines gremiales.
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Los testimonios también mencionaron la entrega de canastas navideñas, kits escolares y ayudas económicas para pagar alquileres y servicios. Elisa Menéndez, quien integró la conducción del sindicato hasta 2023, afirmó que los recursos para el trabajo gremial se solicitaban directamente a Quiroga y que algunas veces se recibían en cuentas personales. Gabriel Flores, por su parte, dijo haber recibido ayudas en efectivo o mediante transferencias, incluso para gastos menores.
Marcelo Martínez, administrativo de la central de ATE, explicó que en ocasiones pagaba de su bolsillo insumos de oficina y luego enviaba un registro de los gastos en una planilla de Excel para que Quiroga le transfiriera el dinero. Aseguró que no le exigían presentar facturas. Roberto Cabeda, secretario general de ATE Puerto Madryn, también confirmó transferencias destinadas a movilizaciones, transporte, alimentos y asistencia a afiliados que atravesaban problemas económicos o de salud.
Otros tres afiliados de Puerto Madryn declararon que el sindicato les pagó los sueldos durante cuatro meses de la gestión provincial de Mariano Arcioni, en un contexto de descuentos por adhesión a medidas de fuerza y pagos escalonados. Según relataron, el dinero se entregaba generalmente en efectivo y sin firmas ni comprobantes. El debate continuará el miércoles 28 de octubre, a las 9, con los últimos testigos de la defensa y luego se avanzará hacia los alegatos finales.


