La Corte Internacional de Justicia (CIJ) rechazó este martes las objeciones de Azerbaiyán y confirmó su jurisdicción para abordar las denuncias de Armenia sobre posibles violaciones de derechos humanos y discriminación racial en Nagorno Karabaj. La acusación se originó en 2021, cuando Armenia llevó a Azerbaiyán ante la CIJ por presuntos actos de violencia contra armenios en la región.
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Azerbaiyán había argumentado que la CIJ carecía de autoridad para tratar el caso debido a la falta de negociaciones previas, un requisito estipulado en la Convención Internacional sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación Racial (CERD). Sin embargo, la CIJ concluyó que Armenia realizó intentos válidos de diálogo entre 2020 y 2021, rechazando así las objeciones planteadas por Azerbaiyán y validando su jurisdicción sobre el procedimiento.
El tribunal analizará ahora si los actos denunciados por Armenia en Nagorno Karabaj constituyen una violación a la CERD. Armenia sostiene que Azerbaiyán ha llevado a cabo actos de asesinato, tortura y desaparición forzada de personas de etnia armenia, con el objetivo de “limpiar” étnicamente la región. Según denuncias, la ofensiva de septiembre de 2023 en Nagorno Karabaj desencadenó un éxodo masivo de armenios, dejando el enclave casi sin presencia armenia.
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Azerbaiyán, por su parte, ha negado estas acusaciones, alegando que los desplazamientos fueron decisiones individuales y que no existió una reubicación forzosa. Asegura que los armenios que permanecieron pueden ser ciudadanos azerbaiyanos en igualdad de derechos, subrayando que no ha habido intenciones de limpieza étnica en la región.
Fuente: DW
Foto: Def Online


