Los abogados del expresidente brasileño rechazaron las acusaciones de la Fiscalía y aseguraron que no hay pruebas en su contra. El juicio por intento de golpe de Estado entró en la recta final.
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La defensa de Jair Bolsonaro negó este miércoles ante el Supremo Tribunal Federal de Brasil que el exmandatario estuviera implicado en un complot golpista para evitar la asunción de Luiz Inácio Lula da Silva en 2023, y calificó las acusaciones de la Fiscalía como “meras suposiciones”. Con esta audiencia, el proceso quedó listo para que la Corte entregue la sentencia en los próximos días.
Celso Vilardi, abogado de Bolsonaro, aseguró que “no existe absolutamente nada contra” su defendido y que los hechos descritos por la acusación constituyen “actos preparatorios” sin violencia ni amenazas, lo que impediría aplicar penas. El exmandatario, bajo prisión domiciliaria por problemas de salud, siguió la audiencia desde su casa.
La defensa centró su estrategia en tres puntos: cuestionó el acuerdo de colaboración del exedecán Mauro Cid, a quien acusó de mentir; denunció limitaciones para ejercer la defensa; y descalificó la denuncia del fiscal general Paulo Gonet, que imputa a Bolsonaro cinco delitos que podrían derivar en hasta 40 años de prisión.
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Para Gonet, en cambio, Bolsonaro fue el “eje central” de la conspiración golpista y estuvo directamente vinculado al asalto a las instituciones del 8 de enero de 2023 en Brasilia, cuando miles de simpatizantes intentaron forzar una intervención militar contra el Gobierno recién asumido. Según la investigación, el expresidente incluso redactó un borrador de decreto para declarar un estado de sitio y avaló un plan para asesinar a Lula, al vicepresidente Geraldo Alckmin y al juez Alexandre de Moraes.
El juicio se reanudará el 9 de septiembre, cuando De Moraes dará a conocer su dictamen que será discutido con los otros cuatro magistrados de la sala. En paralelo, en el Congreso brasileño volvió a tomar fuerza el debate por una amnistía para los implicados en la asonada de 2023, aunque por ahora los partidos moderados no apoyan que alcance al propio Bolsonaro.
Fuente: DW
Foto: Archivo


