Representantes de la Gran Logia Femenina de Argentina se encuentran realizando una visita institucional a Puerto Madryn y localidades cercanas, en el marco de una serie de actividades destinadas a difundir el trabajo de la organización y fortalecer su presencia en la región.
María Elena Castillo, Gran Maestra de la institución, explicó que el objetivo del recorrido es articular con integrantes locales y promover la incorporación de nuevas mujeres a la logia. “Vamos a trabajar con integrantes de la institución que son de estas zonas en temas de interés propio y también vamos a permitir la posibilidad de que ingresen mujeres chubutenses a trabajar en la Logia Patria número 7 de la Gran Logia Femenina de Argentina”, señaló.
En ese contexto, en la tarde del viernes se realizó un conversatorio abierto a la comunidad en la Biblioteca Popular San Martín, donde se brindó información sobre la historia y el funcionamiento de la masonería femenina. “Es una escuela de vida, una institución de la sociedad civil, filosófica, filantrópica y simbólica, que busca el perfeccionamiento del ser humano a través de valores y virtudes”, expresó.
Castillo destacó además el carácter laico y formativo de la organización, orientado al compromiso social. “Propicia la espiritualidad laica y el compromiso ciudadano, formando personas libres, pensantes y responsables de su tiempo”, afirmó.
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La Gran Maestra explicó que la institución tiene presencia en todo el país y que en aquellas provincias donde aún no existen logias formadas, la denominada Logia Patria cumple un rol de acompañamiento para su desarrollo.
Asimismo, se refirió al crecimiento de la masonería femenina a nivel nacional e internacional, señalando que en Argentina la institución cuenta con más de dos décadas de trayectoria formal. “La Gran Logia Femenina de la República Argentina tiene 24 años de vida institucional, desde el 6 de julio de 2002, aunque su conformación se fue gestando durante una década previa”, indicó.
Finalmente, sostuvo que la participación de mujeres en la masonería responde a un proceso histórico de ampliación de derechos dentro de la organización. “Es un logro del feminismo. Las mujeres empezaron a batallar a lo largo de la historia para poder ingresar y construir sus propias logias”, concluyó.


