El acuerdo con el FMI establece una hoja de ruta estricta para la economía argentina hasta 2029. El préstamo de US$20.000 millones, aprobado recientemente, contempla nueve auditorías que evaluarán el cumplimiento de metas fiscales, de reservas y reformas estructurales. El primer desembolso, de US$12.000 millones, ingresará al Banco Central este martes.
El convenio prevé dos revisiones en 2025: una en junio con un giro de US$2000 millones y otra en noviembre por US$1000 millones. A partir de 2026, las auditorías serán semestrales hasta marzo de 2029, con envíos de aproximadamente US$714 millones cada una, condicionados al cumplimiento de los compromisos.
Los fondos no se liberarán automáticamente, sino que dependerán de los resultados de cada evaluación. Desde el FMI, justificaron el primer desembolso —inusualmente alto— por la necesidad de afrontar el fin del cepo cambiario y avanzar hacia un sistema de mayor flexibilidad monetaria.
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Entre los principales desafíos, el informe del staff técnico del Fondo advierte que la Argentina enfrenta un alto riesgo de incumplimiento. Para evitarlo, será clave la implementación sostenida del plan económico, la acumulación de reservas y el retorno al mercado internacional de deuda.
En cuanto a los vencimientos, el período más exigente será entre 2029 y 2031, cuando el país deberá afrontar pagos por cerca de US$12.000 millones anuales. En contraste, 2025 y 2026 serán años más livianos, con obligaciones por US$3166 y US$4715 millones, respectivamente.
Fuente: TN.


